La BRECHA
Como mides tu progreso en la vida
tiene un gran impacto en tu felicidad.
Pensar
que puedes alcanzar el exito
sin
primero experimentar el fracaso
es totalmente ingenuo. --Anónimo--
La
"BRECHA" es la diferencia, la distancia, entre nuestras metas, nuestra
visión, lo IDEAL; y nuestros resultados, la REALIDAD. La manera en
que enfocas la BRECHA puede ser una CAUSA de insatisfacción, frustración
e infelicidad. Afortunadamente, es fácil de re-enfocar.
Cuando
queremos algo y tomamos acción, producimos algún resultado (incluyendo
el resultado de nada). Es raro que obtenemos exactamente nuestra meta o visión
ya que usualmente los resultados son menos de todo lo que envisionábamos
al comienzo. La Brecha es la diferencia entre la visión de lo deseado
y lo que realmente logramos. Cómo miras y mides esa distancia es muy,
pero muy importante para la felicidad.
Primero,
tenemos que comprender la naturaleza de la mente en generar visiones de lo
IDEAL, de la PERFECCIÓN. La mente humana funciona con visiones: imágenes
mentales de lo deseado, sea de nuestra casa, nuestra pareja, nuestros hijos,
nuestro trabajo, nuestras finanzas. No importa que queremos, al quererlo,
formamos una idea, una imagen mental, una visión, de lo IDEAL. Todo
ser humano hace esto, sea deliberadamente o inconscientemente.
La
mente tiene gran poder de crear lo IDEAL: de hecho trabaja automáticamente
con lo IDEAL. Para imaginar cualquier cosa menos de lo IDEAL, tienes que deliberadamente
incluir e imaginarla con un defecto o falla.
Sin
embargo, jamás existe lo IDEAL, lo perfecto, en la REALIDAD. Tenemos
un ideal, lo que realmente logramos producir es casi siempre menos de lo ideal
en cantidad y calidad. Esto es simplemente la naturaleza del universo físico,
de la realidad física: nada es perfecto. Tenemos que bajar lo ideal
a metas especificas, alcanzables, que siempre salen menos que lo ideal.
Para
entender lo ideal, podemos usar el concepto del horizonte: el lugar, la línea
dónde la tierra y el cielo se juntan en la distancia. ¿Existe
el horizonte en la REALIDAD? ¿Puedes llegar a él?
Pues,
no. No existe. No importa cuánto viajas hacia el horizonte jamás
podrás llegar y la distancia a él siempre parecerá mucha.
Es una imposibilidad física; no tendrás una sensación
de avance y progreso. Sin embargo, el horizonte existe en nuestra mente y
sirve para orientarnos y darnos dirección.
Sabemos
que no es posible alcanzarlo y por lo tanto no nos sentimos infelices al no
poder alcanzarlo.
Lo
IDEAL es como el horizonte. No existe y no puede existir en la REALIDAD --
nada más en la mente - al mismo tiempo que nos sirve como meta y por
lo tanto como una dirección hacia dónde movernos.
Observa
que tenemos 3 posiciones en cualquier viaje hacia nuestras metas:
1.
Dónde comenzamos.
2. Dónde estamos ahora.
3. Lo Ideal.
Por
lo tanto, realmente hay 2 BRECHAS:
1.
La de atrás: la distancia entre dónde comenzamos y dónde
estamos ahora.
2. La de adelante: la distancia entre dónde estamos ahora y lo ideal.
Afecta
enormemente tu felicidad en cuál de las dos te enfocas.
Para
entender por qué, primero tenemos que examinar la felicidad.
Una
de las definiciones perennes de la felicidad es: LA PERCEPCIÓN DE PROGRESO
HACIA OBJETIVOS IMPORTANTES. Nota 2 cosas acerca de la definición:
1- Dice la "percepción de progreso" -- no el progreso en
sí. Sólo es necesario que la persona vea y crea que está
progresando para sentirse bien. 2- No es necesario haber alcanzado la meta:
solamente estar progresando hacia ella.
Instintivamente,
medimos nuestro progreso hacia nuestras metas. Pero aquí tenemos dos
maneras de medir este progreso. Podemos medir la brecha, la distancia entre
dónde comenzamos a dónde estamos; o podemos medir la brecha
entre dónde estamos y a dónde queremos ir, la meta, lo IDEAL.
Cuando
mides tu progreso partiendo de donde estás y mirando hacia lo IDEAL,
¡es difícil ver mucho progreso! Lo IDEAL es como
el horizonte: siempre parece grande y lejano.
Cuando
mides tu progreso partiendo de donde comenzaste a donde estás ahora,
entonces sí veras progreso.
Cada
manera de medir el progreso genera resultados psicológicos muy distintos.
Como mencionamos anteriormente: la felicidad es la percepción de progreso
hacia las metas.
Cuando
mides desde dónde estás hacia lo IDEAL, hacia el horizonte,
es difícil ver progreso. Habrá poca sensación de avance
o logro. De hecho es todo lo contrario: lo IDEAL es como el horizonte. No
importa cuanto viajes, percibes que estás casi tan lejos de lo ideal
como cuando comenzaste. Esto activa la sensación de "no poder"
y de estar fracasando. El resultado es la insatisfacción, la frustración,
la desilusión, el pesimismo, una baja en la autoestima y la infelicidad.
Aunque
realmente puede haber gran progreso, gran contribución al mundo, la
persona que enfoca así no lo ve, y por lo tanto paga un alto precio
en su auto-satisfacción y felicidad.
Pero
las personas que miran atrás para ver su progreso, las que miden desde
dónde comenzaron a dónde están, tienen una vivencia muy
distinta. Las personas que se enfocan en el camino dónde comenzaron
y dónde están ahora, pueden ver todo lo que han avanzado. Tendrán
un sentido claro de cambio, movimiento, progreso. El ver el progreso genera
satisfacción, optimismo, y un sentido de "¡Puedo!"
y de éxito. Genera motivación de seguir adelante. Todo esto
es la felicidad.
Por
lo tanto, la regla es: siempre mide tu progreso mirando dónde estabas
y comparándolo con dónde estás ahora. Mide hacia atrás,
no hacia delante. Mide tu progreso por cuánto ya has caminado, no por
cuánto te falta.
Eso
no quiere decir que no debes mirar adelante. Mira adelante al horizonte, a
lo IDEAL, a la meta, para saber a dónde quieres ir, pero no para medir
tu progreso.
Para
dar un ejemplo: un joven en la prepa estaba entre los 10% con las mejores
calificaciones, era una estrella del atletismo y tocaba música profesionalmente
en una banda. Era bueno en casi todo lo que intentaba. Sin embargo, era infeliz.
Creía que tenía que ser perfecto en todo, eso era su ideal,
su horizonte. A pesar de sus logros reales y destacados, estaba deprimido,
era hostil y difícil de tratar.
Buscó
ayuda de un psicánico profesional quién le enseñó
a cambiar su manera de medirse y enfocarse en todo lo que había logrado.
En un lapso de 2 semanas, el joven reportó que su vida había
cambiado.
No
te midas contra lo ideal. No puedes ver progreso aun cuando es grande y te
posicionas para sentir desanimo, impotencia e infelicidad. Usa lo ideal para
inspiración y motivación para fijar tus metas. Luego mide el
progreso de dónde comenzaste hasta dónde estás.
También
nota que puedes estar midiendo hacia atrás en algunas cosas en tu vida,
y hacia delante en otras.
ACCIÓN:
1.
Enlista tus 10 metas más importantes y anota si tu vivencia para cada
meta es positiva o negativa.
2. Para cada meta, descubre cómo estás midiendo a ti mismo y
a tu progreso: ¿qué criterio, que estándares estás
usando? Especialmente donde tu vivencia es negativa, ¿cómo estás
midiendo tu progreso: hacia delante o hacia atrás?
3. Cambia tu enfoque cuando es hacia atrás (indicado por vivencia negativa).
4. Practica y entrénate a medir hacia atrás hasta que esto se
vuelva tu manera habitual de medir tu progreso.
5. Disfruta el aumento en autoestima, optimismo y felicidad que estos cambios
te darán.
6. Manda este email a todo el mundo: ayuda a otros a aprender a ser felices.
Autor:
Mycal Powell
Psicánica: El Saber es Poder
Cómo vivir mejor y más feliz.
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